martes, 13 de diciembre de 2016

Cuevas de Andina

 
 Las Cuevas de Andina no responden a la idea preconcebida que casi todos tenemos de las típicas cuevas con sus estalactitas y estalagmitas.
 Declarado Monumento Natural el año 2002, las Cuevas de Andina se desarrollaron sobre mármoles del Cámbrico inferior. Se trata de una zona kárstica que da lugar a un valle semicerrado cuyas aguas vierten al río del Mazo. 

 En un suelo de praderías húmedas surgen pináculos calcáreos, escarpes y cuevas. Sobre los roquedos crecen bosques de robles, laureles y madroños.
 Su relieve se debe a la acción combinada de los fenómenos naturales y sobre todo a una fuerte actividad minera de la época romana, destinada a la obtención de oro.
 Los grandes socavones que se abren en sus laderas son producto del vaciado minero ocasionado al arrastrar, con la ayuda del agua canalizada desde las montañas, las rocas y sedimentos que contienen el oro. 

 Estas minas estuvieron activas durante los siglos I y II d.C.
 La abundante y densa vegetación hace que apenas sea visible desde el exterior.


(Es imperdonable ir a conocer lugares como este -gracias una vez más a Fernando y a Raúl- y olvidarme de la cámara de vídeo teniendo que hacer toda la grabación con el teléfono móvil).



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