viernes, 27 de febrero de 2015

Mosteiro de Sobrado (II.- Interior)



 El monasterio de Sobrado se trata de un templo cuya planta tiene cruz latina. El cuerpo principal de la iglesia se articula mediante tres naves de distinta anchura (más estrechas las laterales).
El espacio del crucero se solucionó mediante una gran cúpula semiesférica. Los soportes de las arquerías que separan las naves son pilares cuadrados.
 El monasterio conserva nada menos que tres claustros: el de la Hospedería o de Peregrinos, el Procesional y, por último, el llamado Claustro Grande.
 El claustro de la Hospedería, situado junto a la iglesia es de comienzos del siglo XVI, de austeras líneas herrerianas. Los arcos de las pandas son de medio punto. Por encima hay un piso con ventanas.
 El claustro procesional (Reglar o de las Caras) fue el claustro original de la construcción cisterciense del siglo XIII aunque completamente rehecho entre los siglos XVI y XVIII. Este claustro también se llama "de las Caras" por los medallones del piso superior que muestran rostros de distintos personajes: apóstoles, obispos, caballeros, etc. Como es lógico, este claustro está comunicado con las pocas dependencias que todavía se conservan del monasterio medieval, como la sala capitular, el refectorio y la cocina.
 Por último, el llamado Claustro Grande también se aborda en el siglo XVI y re remata en el XVIII.
 La cocina es otra de las interesantes dependencias medievales que se conservan del monasterio tras su integración en la Orden del Císter. Es un espacio abovedado -al estilo de una sala capitular- cuyos nervios son soportados por cuatro grandes pilares cilíndricos, a modo de columnas cuyos cimacios son ochavados. El espacio central de esta sala y rodeados por las columnas es la campana de la chimenea.

 

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